El domingo 4 de diciembre, un hombre de 72 años de edad y de origen extranjero que había desembarcado de su vuelo hacia unos pocos minutos, fue reanimado de una parada cardiorrespiratoria. La clave del proceso fue el personal del aeropuerto y, sobre todo, la rápida intervención del servicio médico que, gracias a la notificación automática de la que disponen los SSC® instalados (Sistemas de Seguridad Cardiológica) cuando se realiza un acceso al DESA (Desfibrilador Externo Semi Automático), se personó en la zona en escasos dos minutos. Tras la estabilización, la persona fue trasladada al Hospital Universitario Insular.
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